giros necesarios
ahora, aquí, ahora, aquí. Respira. Siente el cuerpo. bucle.
¿Y si el principio definitorio de presente fuera el equilibrio? ¿Un punto a medio camino equidistante del ayer heredado y la incertidumbre del futuro? y si fuera serenidad y paz.
Esta luna llena en Tauro no sólo afecta a los que tengan en sus grados centrales a Sol, Luna y Ascendente. Los nacidos entre el 79 y el 81 tienen allí a Quirón y muy probablemente el momento iluminará sus heridas mas profundas. Igualmente, Leos, Escorpios y Acuarios podrán verse tocados por la intensidad por el momento, así como cualquiera que tenga un planeta Venus receptor de aspectos tensos en su carta natal. Pero veamos el contexto que nos de pistas y explique el momento y la propuesta de esta luna que nos revive heridas de valoración, carencias y memorias de soledad y pobreza.
El ahora diluido
Creo que puede resultar algo muy evidente aunque, por la enorme cantidad de terapias y meditaciones que nos invitan a practicar el acto de presencia, de ese presente, tal vez vivamos en un bucle que nos abduce y saca del ‘ahora estoy aquí y esto es lo que es’ y nos recluye en un contexto nuevo.
Anclados en un limbo mental-emocional oscilante. Encapsulados en un ir y venir de aparente simultaneidad cuántica en el que nuestro sentir deambula constantemente entre lo pasado, vivido, experimentado e incluso heredado genéticamente de nuestros padres y antepasados, y el miedo a volver a caer en ello. ¿Explicaría este caldo de cultivo el estado de ansiedad que parece instalado ya en muchas -seguramente muchas mas de las que creemos- personas?
Añadiéndole a todo esto la deriva social a la que nos ha llevado la adopción masiva del consumo narcotizante de redes virtuales y sus productos, convirtiéndonos en masas adictas ya no al inicial reconocimiento de la religión del Like. Ese fue el mecanismo inicial, el anzuelo en forma de puerta al control y manejo de nuestra química interna para engancharnos al consumo, para ser conejillos de indias de experimentos sociales, mercantiles, y futuras manipulaciones.
Mantenernos en esa cápsula disociativa que nos aísla del vínculo humano real y nuestra sensación de poder construir, de ser capaces de resolver con los pies en la tierra.
Así, el estado de ansiedad que puede ser en cierta forma consecuencia natural de la frágil existencia del ser humano, entre el ahora y la incertidumbre del futuro, e incorporado en nuestros genes tras generaciones que han luchado por su supervivencia, se ha convertido gracias a la maravillosa tecnología y sus señores futuristas -lease con ironía- en el perfecto caldo de cultivo para hacernos adictos al no estoy aquí, ahora.
Nuestros cerebros químicos enloquecen de tal forma con esa sobredosis de inputs diversos que el simple acto de presencia debería incorporarse a las 12 tareas de Hércules. El resultado es el inmovilismo, el bloqueo. La parálísis y el sentirnos superados por la vida misma. Y la cápsula cuántica entre miedo y terror especulativo, una prisión.
Y no es que la vida sea mucho mas compleja que la de nuestros antepasados. Tal vez sea la coincidencia de cambios sociales y advenedizos cambios tecnológicos los que nos han llevado al sentir actual social.
Miremos la astrología, a ver que nos susurra y si nos da pistas para poner los pies, descalzos, desnudos, sobre la tierra.
Luna llena en tauro
Quiere decir que la luna llena, preciosa si la viste, se encuentra en oposicion al Sol en Escorpio. Pero no queda ahí la cosa ya que Saturno y Neptuno, desde Piscis y aun cuando están retrógrados, y con Júpiter en Cáncer creando entre esos tres poderosos un intenso trígono de agua. Y me parece una bonita propuesta en lo energético para transitar con gracia y propósito el momento actual para rebelarnos contra la marea impuesta y poder vivir el presente con una mano en el pasado, los pies en el presente y la vista en un futuro que sólo será mejor si aprendemos a gestionar el huerto que es el aquí y ahora.
Todo lento
Hace unos años se puso de moda el slowlife, esa forma de apreciar y saborear la vida con lentitud y detenimiento. Igual que con los mileuristas hace 20 años, el término resultó motivo de cierta burla. Mira por dónde ahora ser mileurista es casi la norma y vivimos tan acelerados que ni recordamos que es el estar sin hacer nada. La nostalgia por los 70 y 80’s es real porque es la de una generación que creció sin mas pantalla que los dos canales de televisión española y que si se te rompía la bici te espabilabas sin un tutorial de youtube, mucho menos sin IA o foros varios. Y si te gustaba alguien, se lo decías. (Aunque alguna carta anónima -por un rato- recibí).
Vivimos prisioneros de la inmediatez. Todo tiene que ser ya y todo lo tenemos que saber ahora. Vivimos encadenados a una espectativas no de lo bueno o malo, sinó de la seguridad de que nada malo nos pase.
¿Sufrir?
Good vibes Only como leimotiv de una sociedad que verdaderamente aterroriza y eso sí que es una 🚩 obligatoria. Buscamos el subidón dopamínico de una forma idéntica al adicto a la cocaina, al sexo o a las tragaperras con tal de escapar de la incertidumbre. Con una ecuación así la mayoría no habría nacido porque nuestros abuelos no se habrían casado.
“Los tiempos cambian, Joan”
Eso me dijó un chaval en la escuela mientras intentaba camelarse a una compañera de curso y yo me acerqué con un balón de futbol. Y la incertidumbre emocional que se nos genera la incomprensión del presente y el no saber qué nos deparará el futuro nos supera. Opino que la revolución tecnológica -trabajo en equipo- del loco rebelde de Urano en Tauro durante años, y ahora Plutón por los 20 venideros en Acuario, tienen mucho mucho mucho que ver en lo que nos pasa colectivamente y reverbera en nuestro sentir.
La peor cara de Escorpio, no la transformativa y transmutativa, sinó la adherida con loctite a nuestros terrores, verguenzas y miedos es la que, sibilinamente, nos domina y así nos va cuando gestionamos el vergel que es Tauro:
Valores, recursos, cuerpo, sentidos, sensualidad. Tierra, relaciones, economía, sustento. Tierra. Gozo. Dua Lipa y la Venus de Milo. Gozo. Placer.
Cualquiera que haya deseado tener un huerto y haya sembrado hortalizas sabe de lo que le hablo. Poc a poc, my darling. No el here & Now preconizado por el hippismo de los 60.
Reaprender a bajar el ritmo, reconocer que de nada mas que de ti, de nosotros, depende que la renovación social plutoniana sea humana, no esclavizada de la tecno-sociedad. Que el paso de Urano por Tauro no democratice la perversión de los recursos para el consumo por el consumo, porque cuando algo es gratis el producto eres tu. Y debemos recordar el valor democrático y no caer por no mirar la realidad tal cual es en la plutocracia dictatorial de los extremos políticos, tal vez expresión de intereses ocultos.
El gargantua que nos ha atrapado nos quiere ansiosos, aturdidos, asustados, adictos porque así consumimos y dirigimos nuestros recursos (valores, tiempo, dinero, talentos, capacidad transformativa, amor, sensualidad, gozo….) a gastar y gastar.
A consumir productos, mercantilizar relaciones, personas, pasiones y expresiones de nuestra alma. Difícil responder cuando alguien te pregunta por su propósito de vida y el sistema lo quiere convertir todo en algo remunerable.
No para nutrirnos, sino para que el consumo sea el producto de una huida de nuestras angustias alimentada por la maquinaria empresarial en la que, en realidad, todos somos las lechugas que otros se comerán. Y sino te asusta esto, debería.
Y vendrá black friday, y navidades, y las rebajas de enero. Y los supermercados ponen los polvorones y chocolates antes de noviembre. Y todo ello nos atrapa.
¿qué necesitas?
Seguramente ya no lo tenemos ni claro, pero esta luna llena nos lo recuerda. Hemos dejado de dar tiempo al saborear, al conocer, al observar las personas, emociones, opiniones, sensaciones, espacios. No es culpa tuya. Pero puedes ponerle consciencia y entender que no tienes porque sólo consumir desde la ansiedad y la urgéncia. Puedes sembrar y dar al mundo. Por ello estos últimos tiempos de Neptuno & Saturno en Piscis. ¡Del Nodo Norte, vive Diós! nos lo dejan claro: Conectar con todos. Con toda forma de vida entendiendo:
la hermosa circularidad de nuestra existencia común. Da y recibirás.
Si te olvidas de las prisas, sonríes, sientes y respiras. Aquí, ahora. Claro.
Tal vez no necesitemos tanto. Tal vez un paseo entre árboles. Un silencio en el que sentir. Un ir dejando que pasen los días para comprender con profundidad.
*este post, como todo el substack o mi aproximación al contenido en redes sociales es un acto de rebeldía contra algoritmos. No propone contenido rápido en forma de fastfood informativo. quiere invitarte a que te sientes, respires y lo degustes porque tienes una alma, unas emociones y un cerebro que se merece prosperar de verdad. Lo reflexiones lentamente y, durante un rato, tu ritmo dopamínico descanse para que vuelvas a ti.
Si lo disfrutas, comparte y hazlo crecer. Ahora es gratis, no lo será siempre porque yo también tengo un huerto que hacer crecer para compartir. Y de paso, si te puede ir bien dar una mirada humana a tu carta natal, a tu momento astrológico agendate una sesión. Compra a seres humanos, no a Amazón. Y queda en presente, no via Zoom por webcam.
“La lentitud es la forma más pura de la memoria.”
— Milan Kundera


